OPINION: “Reforma Laboral: Una vez más al margen de los trabajadores” por Carolina Sepúlveda, dirigente sindical de la U. Andres Bello.

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Ad portas de aprobarse la reforma laboral en el Congreso, una vez más somos los trabajadores quienes quedamos al margen de la discusión. Los dirigentes sindicales, los que representamos sindicatos legítimos y a favor de los intereses de los trabajadores, tenemos claras nuestras preocupaciones, más allá del carácter poco democrático de la discusión, donde son los mismos parlamentarios, que en su mayoría están involucrados en causas judiciales por boletas falsas, financiamiento de campañas y derechamente sobornos, quienes están decidiendo como negociaremos los sindicatos el día de mañana. El oscurantismo, los desdichos del oficialismo semana tras semana durante los últimos dos años de tramitación de la reforma laboral y el nulo acceso a participación directa de quienes tendremos las consecuencias de la misma han sido la tónica de este proyecto, por lo que no tendremos certeza de sus implicancias hasta que termine este proceso y tengamos acceso a la llamada letra chica.
Aunque el ejecutivo se ha abanderado con ciertos estandartes, tales como el término de los grupos negociadores y la titularidad sindical, sin embargo, los trabajadores, los chilenos, padecemos el dicho “hecha la ley, hecha la trampa” en todos los ámbitos de nuestra vida que rige la Constitución de Chile, sabiendo que se aseguran los escollos suficientes para favorecer a la gran empresa y limitar a los trabajadores organizados, tal como podría quedar nuevamente demostrado con el reemplazo en la huelga encubierto y la criminalización de los dirigentes sindicales, entre otros.
Esta reforma laboral dice tener por finalidad aumentar la tasa de sindicalización, que en Chile sólo alcanza el 14%, lo que la OCDE señala es la principal causa de desigualdad. Sin embargo, aunque la idea es sumar, se sigue manteniendo la división entre área privada y pública con el código laboral y el estatuto administrativo, desconociendo la precariedad y limitaciones de los trabajadores en ambas esferas, demostrada ampliamente en las movilizaciones de las que fuimos testigos el año pasado, como registro civil y gendarmería, por nombrar algunos. No sería suspicaz creer que la verdadera intención de la reforma sea engrosar el porcentaje de sindicalización para posicionar mejor a Chile en los organismos internacionales, sin que esto refleje realmente la movilidad y el poder de los sindicatos en nuestro país o, peor aún, que las modificaciones empeoren nuestras condiciones lejos de mejorarlas.
Con todo esto en mente, nos queda más que claro que esta reforma no será la solución a las problemáticas que enfrentamos los trabajadores y que el camino es fortalecer las instancias de organización, seguir agrupándonos y recordar que la movilización social es la que ha presionado los grandes cambios en la historia, esta movilización junto a una dirección honesta nos puede llevar, no solo poner en la palestra los temas que nos afectan, son también a conquistar nuestros derechos.
Carolina Sepúlveda es dirigente nacional del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Andrés Bello,
y además es militante de Unión Patriótica.