“No venimos de la nada. Tenemos un origen, trayectoria y proyección”. Por Fabián Vásquez Silva. UPA Distrito 10

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“Para UPA la historia se respeta, la trayectoria se ensalza, la experiencia es sabiduría popular, pero esta no está determinada por los años que tenga una persona, sino por su posición de clase y por su entrega y honestidad en la defensa de los valores supremos que grandes hombres de nuestra historia han reflejado en el tiempo”.

                En Tiempos donde los neologismo o neo conceptos se ponen de moda para hacer creer a las personas que hay una novedad o cosas nuevas en política, es necesario recalcar que aquí no hay ni nada nuevo bajo el sol y que todos tenemos un origen una postura determinada.

                Unión Patriótica no nació de la nada, nuestro partido recoge una tradición de lucha por la justicia social que podemos rastrear incluso más allá de los albores de la patria, lo cual no es una exageración, sino que el reconocimiento de nuestra historia y de los valores que representamos en estricto rigor. Cuando decimos que estamos por la soberanía nacional, necesariamente nos hermana con nuestros antepasados que lucharon por la Independencia de la Patria, por dotar a Chile de una soberanía que ha estado siempre entre dicho por parte de las elites gobernantes. Los Libertadores de Chile (O’Higgins, Carrera, Rodríguez, San Martín, Martínez de Rozas, etc.), independiente de sus diferencias (irreconciliables incluso) tenían un ideal común, una lucha por la cual entregar sus esfuerzos, su patrimonio y sus vidas, esa causa era la Independencia de Chile del Imperio Español. Con los años aquellos sueños fueron traicionados por quienes para mantener su status quo, es decir su posición social, traicionaron los altos valores patrios para entregar a Chile a una Oligarquía que azotaba al pueblo artesano e incipiente trabajador urbano de mediados del siglo XIX. Allí surgieron las voces de la Sociedad de la Igualdad con Francisco Bilbao que llevaron a la primera insurrección con tintes populares en nuestro país. La lucha social comenzaba a engendrarse en aquellos años de autoritarismo conservador, pero tardaría muchos años más en engordar y convertirse en un agente mucho más transformador. A fines del siglo XIX, Balmaceda intento dotar a Chile de mayor Soberanía, y las elites le respondieron con Guerra Civil, la cual perdió. Llegado el siglo XX las masas obreras comenzaron a convertirse en actores fundamentales de las transformaciones que Chile requería, allí surgió el movimiento obrero de la mano del gran Luis Emilio Recabarren, que incluso fue actor fundamental, pero no principal de las transformaciones políticas y económicas de la primera mitad del siglo XX, entre las que cuentan el cambio de Constitución Política, manejada si por la elite del momento, y el nuevo modelo de Estado creado en el gobierno Pedro Aguirre Cerda, pero que siguió bajo el control de las nuevas elites gobernantes de Chile. Salvo el periodo 1970-1973, en Chile nunca los trabajadores y pueblos han tenido un verdadero gobierno popular, que represente sus intereses, y fue justamente la experiencia de la Unidad Popular con Salvador Allende el último serio y real intento de aquello.

                Con esta reseña histórica no queremos decir que somos una mezcla de todo lo que se ha nombrado, pero si señalar que en Unión Patriótica hay mujeres y hombres que tienen una tradición de lucha política y social, en ella convergen los sindicalistas, los pobladores, las mujeres, jóvenes y políticos que han luchado durante ya más de 200 años por alcanzar la Justicia Social. En este sentido, UPA es el único partido legal del momento que tiene la autoridad moral para llenar ese espacio que ha desaparecido en la política chilena y que desde algunos sectores, demasiado amplios para nuestro gusto, han denominado con desparpajo la izquierda ortodoxa, la izquierda antigua, nostálgica y trasnochada.

                IMG_2013Nada más contrario a la realidad, reconocer nuestro pasado no es una vergüenza, reconocerlo es una fortaleza. En UPA jamás nos avergonzaremos de encarnar los anhelos de una Patria soberana como lo hacía Balmaceda, o de un Chile libre de la explotación imperialista de la que nos hablaba Recabarren, con un sindicalismo poderoso y clasista como nos enseñó Clotario Blest, o ese Chile Justo y Democrático con el que soñaba Salvador Allende. En UPA no le tenemos miedo ni recelo al pueblo, no nos interesa disputar solo los espacios de la intelectualidad, sino que ante todo nos interesa luchar con nuestros hermanos de clase, de aquellos que son, se sienten y defienden a la clase obrera, la cual hoy no tiene organización y conducción pero que desde nuestro humilde aporte buscamos lograr consolidar junto a los verdaderos actores sociales del sindicalismo, los trabajadores.

Para UPA los neo conceptos que intentan imponernos para cambiarnos el discurso (ciudadanos, duopolio, generacionalismo, etc) son absolutamente ajenos a nuestra realidad, a nuestra historia y a nuestra lucha social y política. Para UPA la historia se respeta, la trayectoria se ensalza, la experiencia es sabiduría popular, pero esta no está determinada por los años que tenga una persona, sino por su posición de clase y por su entrega y honestidad en la defensa de los valores supremos que grandes hombres de nuestra historia han reflejado en el tiempo.

Acá están los continuadores de la obra de los padres de la patria, de Bilbao, Balmaceda, Luis Emilio Recabarren, Clotario Blest, Salvador Allende, y también la de los grandes héroes del pueblo Mapuche como Lautaro, Caupolicán, Pelentaro, el mestizo Alejo o el cacique Cayupán, acá estamos los que honramos con lucha a nuestros hermanos caídos en la dictadura y ahora último los ejemplos de Matías Catrileo o Juan pablo Jiménez. Acá están quienes honramos a los luchadores de antaño, y a los millones de chilenos que han dado su vida por la justicia social, ya sea trabajando arduamente por ella o lisa y llanamente siendo mártires de esta lucha. No podemos y no debemos olvidar a los que con su esfuerzo nos dieron las 8 horas de trabajo, los pocos derechos que aun conservamos no llegaron de la nada, son el ejemplo de los trabajadores y pueblos de Chile que debemos continuar y levantar con más fuerza.

UPA es pasado, presente y futuro de Lucha Social, de lucha por la Dignidad Nacional, la Soberanía Nacional y Popular, y por sobre todo nos consideramos herederos de la tradicional lucha por la Justicia Social en Chile, América Latina y el Mundo, con los ejemplos de Recabarren, Blest, Allende, el Ché Guevara y cuanto más.

UPA esta llamada a impulsar la unidad real del pueblo y los trabajadores.

1mayo2017