Un mensaje Fraterno a las PYMES de Chile

Afiche UPA Pymes 2
La inoperancia, indiferencia y avaricia de un puñado grandes empresarios, representados por este corrupto gobierno, han dejado terribles heridas en el corazón de nuestro pueblo en esta crisis sanitaria y económica. Hemos sufrido tristeza, dolor, rabia, miedo, desesperación y hambre. Frente a la minoría de parásitos que engordan a costa de nuestro sudor y sangre, estamos todos los sectores populares, llamados a unirnos para reclamar nuestros legítimos derechos como constructores de este país, como el motor que le dará nueva vida a esta patria asolada por la desgracia neoliberal.
Las pymes son un motor esencial de Chile. Representan dos tercios del empleo nacional y la gran mayoría de las empresas del país. Para los trabajadores y estudiantes, las pymes son una conexión del día, el principal nexo con lo que necesitamos para sobrellevar el día a día, obtenido a duras penas con sueldos de hambre o con bonos miserables ofrecidos con bombos y platillos por este indignante régimen. Por eso a todo el pueblo le duele que las pymes hayan sufrido tanto en esta crisis. Por eso las miles de pequeñas empresas familiares y emprendimientos de gente humilde y esforzada, que están con un pie en la bancarrota, son una gran preocupación para nuestro pueblo. Solo el pueblo ayuda al pueblo.
La derecha, los patrones de Chile, aún en estas circunstancias, siguen llenándose la boca con las pymes. Dicen que las van a ayudar, pero no les ofrecen más que préstamos para que sean ellos los que paguen la crisis causada por los ricos. Ni siquiera son capaces de bajarles los impuestos, sino que se los acumulan como deuda. Inclusive, los bancos que controlan el país, para fines de junio, ya habían rechazado 15 mil solicitudes de crédito que cumplían con todos los requisitos; fuerzan a la pyme a rogarle de rodillas a aquel que nunca le faltó nada, que le roba el trabajo a los demás. No obstante, no es un escenario tan nuevo como podríamos pensar.
De acuerdo al informe de Deuda Morosa de Empresas de la Universidad San Sebastián y Equifax, antes de la crisis misma, ya el 80% de las pymes no duraba los 3 años de vida, principalmente debido al endeudamiento al que los fuerza el sistema sin oportunidades de salir de tal abismo. Y todos estos años los mismos personeros de cuello y corbata siguieron restregándole a las pymes promesas vacías, seguían mintiendo, diciendo que harían algo por ellas. Todavía lo hacen, todavía pretenden engañar al pequeño y mediano empresario. Muchas veces las grandes empresas fingen ser pymes para pagar menos impuestos, fraude permitido por la reforma tributaria de Michelle Bachelet, mientras que pegan el grito al cielo para crucificar a aquel almacén que no entrega boleta con tal de tener algunos pesos más para llegar a fin de mes.
Los trabajadores y la pequeña y mediana empresa tienen una historia juntos que debe transformarse en alianza monolítica para transformar la sociedad. El neoliberalismo nos ha saqueado a todos. ¿Qué puede hacer una pyme ante enormes monopolios trasnacionales que le quitan todo negocio y oportunidad a las empresas locales? ¿Qué puede hacer un trabajador ante patrones apátridas que reclaman como suyo el país entero?
La respuesta es organizarse, formarse y levantar las demandas y convicciones del pueblo. Debemos todos poner el hombro para esta tarea y marchar con toda la fuerza del pueblo, con toda la fuerza de la historia. Debemos tener en mira la toma del poder, en construir un gobierno patriótico y popular con nuestras propias manos. Las pymes son una piedra angular del futuro del Chile nuevo, del Chile refundado, del Chile independiente y soberano. Debemos cultivar a las pymes, apoyarlas, defenderlas, pues su crecimiento es el crecimiento de Chile y su riqueza es la riqueza de los nuestros, de nuestros hermanos de clase; la clase trabajadora. Las pymes son un núcleo de las fuerzas productivas de nuestra patria.
Ya basta de pensar que tenemos problemas o necesidades separadas. Debemos tener un proyecto unitario, total, que sacuda la sociedad entera y la supere. Nuestra fuerza es palpable y debemos encausarla por la senda revolucionaria. Nuestro poder colectivo, nuestro poder unificado, podrá quebrar cualquier resistencia del decadente régimen de los políticos y empresarios corruptos que hoy se pasean en helicóptero y en yate en plena pandemia.
Las pymes de Chile merecen apoyo.
Las pymes de Chile merecen bajas de impuestos.
Las pymes de Chile merecen subsidios y créditos sin interés.
Las pymes de Chile merecen tramites rápidos y sencillos.
Las pymes de Chile merecen asesoría y cuidado.
Las pymes merecen lugar digno que les corresponde en nuestro querido Chile.
Ustedes, emprendedores de las pymes de Chile, deben tomar partido en este tránsito histórico. No escuchen los cuentos de un presidente que jamás ha hecho nada por ustedes, que solo los utiliza en su discurso para intentar ganar una base de apoyo, cuando no es más que un vividor de nuestro sufrimiento. Nuestro llamado es a solidarizar con su pueblo, tal como hoy solidarizamos con ustedes. Juntos, como un pueblo unido, jamás seremos vencidos.
¡VIVAN LAS PYMES DE CHILE!
¡VIVAN LOS Y LAS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS DE CHILE!
¡VIVAN LOS PUEBLOS DE CHILE!
¡A REFUNDAR CHILE!
UPA UNIÓN PATRIÓTICA.