Ante la avanzada fascista, nuestra fortaleza popular: ¡Estado plurinacional!

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La Guerra de Arauco es lucha de clases. Aquella cruenta guerra entre la clase opresora apátrida y el pueblo mapuche jamás terminó, sino que tomó nuevas formas de saqueo, de opresión, de tortura, de masacre. Doloroso, triste y, por sobre todo, indignante, fue observar aquellas repulsivas imágenes de grupos fascistas serviles al gran empresariado, contentando a sus amos del Grupo Arauco, a los Matte y los Angelini, ejercieron cobarde y brutal violencia contra comuneros mapuches que en defensa de su dignidad y en apoyo a las huelgas de hambre a las que se han visto forzados los presos políticos mapuches, habían tomado la municipalidad, edificio público, al menos en el discurso, que ha de pertenecer a los mismos trabajadores que sustentan el país.

Hoy los agresores son la fundación APRA y Gloria Naveillán, con el amparo de las Fuerzas Armadas y de Orden, de Sebastián Piñera, de Victor Pérez, de Andrónico Luksic y tantos otros. Otro abuso más que enciende de rabia a todos los hijos e hijas de esta tierra que comparten diversos pueblos de norte a sur. Mapuches, chilenos mestizos, aymaras, rapanui, kawéskar, diaguitas, entre otros, sentimos el mismo fervor en el pecho y escuchamos el mismo llamado a levantarnos como un solo gigante que destruya las cadenas neoliberales y conquiste nuestra soberanía y libertad.

El eco de Lautaro, de Pelantaro, de Galvarino, resuena contra el colonialismo y el imperialismo, que es uno con la burguesía, mal llamada “nacional” y en la realidad vendepatria, vividora de nuestros bosques usurpados, llegando hasta nuestro tiempo. En el camino se unieron los osados trabajadores de la Federación Araucana de la mano con Manuel Panguilef, junto a los héroes de Ránquil. Durante el gobierno de la Unidad Popular lucharon con fiereza y este ímpetu no mermó en la dictadura cívico-militar, donde el tirano acabó con las vidas terrenales, pero no con el sueño, de Carlos Huenchual, Cardenio Ancacura, Miguel Antilaf, entre incontables mártires. En la falsa vuelta a la democracia, la farsa de la Concertación y de Chile Vamos fue sentida en carne propia por los Huenupe, Lemunao, Collihuin, Catrileo, Cariqueo, Melinao y Catrillanca. Y esta masacre aún no se detiene.

Ningún nombre, ningún ejemplo, ninguna batalla será olvidada por nuestro pueblo, que se nutre de la energía y el esfuerzo de cada trabajador. Hoy debemos organizarnos, unir nuestras fuerzas, como un frente común contra un enemigo común: el capitalismo neoliberal, imperialista y enemigo de la patria, los trabajadores y el pueblo.

El Chile que queremos, la patria que construiremos, es una patria libre, soberana y plurinacional con un gobierno patriótico y popular. En esta patria grande somos hermanos y debemos tener los mismos derechos políticos, sociales, culturales y económicos. El mismo reconocimiento, las mismas garantías, las mismas capacidades para tener una vida digna donde el sufrimiento y la carencia no sea la norma general, done no debamos sufrir la angustia de preguntarnos si el día de mañana tendremos un techo, un trabajo o un pan para nuestra familia.

Hoy toda nuestra solidaridad es con el pueblo mapuche y ofrecemos todos nuestros esfuerzos para apoyar esta lucha legítima, necesaria e impostergable, que es la lucha misma contra la explotación del hombre por el hombre, el combate incansable contra la esclavitud y la miseria. Porque en nuestra realidad latinoamericana, donde el poeta cubano José Martí escribió…

“El amor, madre, a la patria

es el odio invencible a quien la oprime,

es el rencor eterno a quien la ataca”

También nació un chileno Pablo de Rokha, que al compañero mapuche cantó:

“Ya de la raza heroica es el heroísmo su rastrojo,

pero la bandera de su juventud la levantan

viejos caciques rojos,

unidos al clamor nacional

bajo el signo santo y monumental

de la hoz y el martillo”.

¡POR UN FRENTE ÚNICO DE LOS TRABAJADORES Y PUEBLOS DE CHILE!

¡POR LA SUPERACIÓN REVOLUCIONARIA DEL CAPITALISMO NEOLIBERAL E IMPERIALISTA!

¡POR UN GOBIERNO PATRIÓTICO, SOBERANO Y POPULAR!

¡A REFUNDAR CHILE!

UPA Unión Patriótica