A la pizarra por segunda vez – Sergio Gómez Candidato Diputado

Sergio Gómez Diputado Distrito10 UPA

A la pizarra por segunda vez

Sergio Gómez es un profesor y diseñador que va como candidato a diputado por el distrito 10 en las próximas elecciones parlamentarias. Luego de una vida indirectamente relacionada con la política, hoy como miembro de Unión Patriótica busca consolidar su vocación social y llevar a cabo los proyectos que considera relevantes para el país.

Cristóbal Álvarez

NARRACIÓN ESCRITA DE NO FICCIÓN – PABLO MÁRQUEZ

30/10/17

 

Sergio Gómez, 39 años, trabaja desde una oficina cerca del metro Bilbao. Tiene cabello negro, corto hacia abajo y bien peinado en la parte superior, una barba crecida y unos bigotes en punta que, junto con sus lentes, le confieren una apariencia acorde a su profesión de diseñador y artista. Sin embargo, hoy también es candidato a diputado por el distrito 10 bajo el alero del partido Unión Patriótica.

Aunque su participación activa es relativamente reciente, la vida de Sergio nunca ha estado exenta de la política. Hijo de padre y madre profesores, desde pequeño vivió en la comuna de La Granja en una villa de profesores, en donde fue testigo de la persecución a los docentes por sus ideologías en tiempos de dictadura. Su padre, particularmente, participaba en el Partido Socialista y lo llevó a asistir a varias marchas durante esa época.

Posteriormente se enfocó en su desarrollo profesional y estudió arte. Pero, aunque al ser hijo de profesores pensó que era algo que nunca haría, terminó haciendo clases en institutos y universidades. “Yo siempre dije “no voy a ser nunca profesor” y por vocación finalmente descubrí que era una de las cosas que más me gustaba hacer”, señala Sergio.

Su participación política comenzó a aumentar en 2010, cuando empezó a involucrarse más en marchas estudiantiles y la causa mapuche. Esto lo llevó a ser abruptamente desvinculado del Instituto Los Leones en el cual daba clases e iniciar una búsqueda por distintas agrupaciones políticas. Sin embargo, tras pasar por los Socialistas Allendistas y los Rodriguistas llegó a la conclusión de que para él eran proyectos muy estancados. “Eran mucha retórica, mucha nostalgia, pero no se hacía nada”, afirma.

Un día,  durante 2015, Sergio recibió el llamado de un antiguo amigo de la infancia que lo invitaba a participar de un nuevo movimiento político. Comenzó a investigar y a conversar y pronto conoció a Eduardo Artés, fundador del naciente partido Unión Patriótica que en ese momento se hallaba en pleno proceso de recolección de firmas para poder constituirse. Lo que finalmente lo convenció de esta agrupación fue la claridad y firmeza de sus posturas que respondían a su búsqueda de acción concreta en términos políticos. “Encontré que no habían medias tintas, había claridad”, dice Sergio respecto a Unión Patriótica. “Lo que yo buscaba en los proyectos políticos era que las cosas fueran directas”.

Ya dentro del partido, en 2016 decidió ser candidato a alcalde en la comuna de Providencia. Sabía que le tocaba la tarea más difícil al enfrentarse a Evelyn Matthei y Josefa Errázuriz pero, aunque finalmente no salió electo, Sergio quedó bastante conforme con los resultados. “Yo saqué 408 votos y eso fue sumamente coherente con la cantidad de personas que yo conversé en la calle y que me dijeron que iban a votar por mí”, recuerda él. “Quedé bastante conforme porque se entendió el discurso y se creyó en la persona”.

Con la experiencia de las elecciones municipales debajo del brazo, Sergio ve en la elección parlamentaria su nuevo foco ya que representa una oportunidad mucho más concreta de proponer cambios importantes para el país. Una de las ideas más fuertes que tanto él como el resto del partido promueven es la industrialización del país como una nueva forma de desarrollo económico que pueda sustentar las necesidades del país, como salud y educación. Respecto a esto, Sergio señala: “Hablamos de renacionalizar el cobre, pero el cobre es una arista. Tenemos el litio donde hoy día podemos hacer miles de cosas una vez que nosotros industrialicemos ese proceso”. Así, ve la posibilidad de que se abran las puertas a la fabricación automotriz y de baterías, por ejemplo.

Otras propuestas claves para Sergio son el desarrollo de la ciencia y tecnología, particularmente aplicado a cultivos afectados por el mal tiempo por ejemplo, una mejor asesoría al emprendimiento, salud pública de calidad y el sueldo mínimo de $400.000.

De ser electo diputado en noviembre, le corresponderá trabajar en estas y otras propuestas. Pero de no conseguir un puesto en el congreso, Sergio piensa que no es el final. Ya la han llegado diversos cuestionamientos respecto a su futuro en la política, especialmente desde su círculo más cercano, y considera que abandonar la pega antes de empezarla sería un fracaso. En ese sentido, el punto final sería lograr llevar a cabo cambios tangibles en la sociedad. “Mi aspiración es retirarme de la política cuando pueda disfrutar de mi casa en Chiloé y pueda vivir de la pesca sin ningún problema, y que mis hijos y mis nietos tengan educación y salud gratuita y de calidad”, fantasea él. Tiene claro que al ser parte de un proyecto nuevo quedan varios pasos por delante, pero está convencido de que la única forma de avanzar es seguir trabajando.

Sergio Gómez Diputado Distrito10 UPA